El Wolof y la letra Ñ

Juana Alonso dedica su artículo de esta semana a las diferencias y similitudes entre el wolof y el español, ¡dos lenguas con múltiples rasgos comunes!

Wólof y español: más cerca de lo que crees.

Un article de Juana Alonso

Uno de los símbolos más representativos de la lengua española es la letra eñe. Gracias a que muy pocos idiomas utilizan esta letra, el uso de la “ñ” se relaciona rápidamente con el español. Es por eso que existen muchas marcas, logos de escuelas de español, campañas lingüísticas o incluso campañas de promoción de España que utilizan la ñ—o en su defecto la vírgula—pues resulta muy ilustrativa e identificable.

Pero¿de dónde viene la ñ?

En la Edad Media el sonido y la letra ñ no existían, pero con la evolución de las lenguas latinas fueron surgiendo las lenguas romanas –como el italiano, el francés o el español—que utilizaban este fonema. Para representarlo en la escritura se utilizaban tres combinaciones diferentes de letras: nn, ni y gn. La primera, nn, fue la que evolucionó a ñ, con la intención de facilitar el trabajo de los monjes escribanos y ahorrar espacio en los pergaminos.

En el S. XIII, con el objetivo de homogeneizar la escritura y crear unas normas comunes para la lengua, Alfonso X El Sabio escogió la ñ como opción preferente frente a ni y gn. Otras lenguas románicas, sin embargo, escogieron opciones diferentes; como el italiano o el francés (gn), el catalán (ny) o el portugués (nh).

¿Es la letra ñ exclusiva de la lengua castellana?

No, hay otras lenguas que utilizan la ñ, y entre ellas podemos destacar: el aimara, que se habla en Bolivia, Perú y Chile; el quechua, utilizado en Ecuador, Colombia, Bolivia, Argentina, Chile y Perú; el guaraní, que es idioma oficial en Paraguay; y, por supuesto, el wólof, la lengua más utilizada en Senegal.

El primer alfabeto wólof lo creó Assane Faye en 1960. Este alfabeto tiene letras mayúsculas y minúsculas, y se basa en el sistema de escritura árabe—se escribe de derecha a izquierda y los símbolos tienen un trazado similar.

La versión latina del alfabeto wólof contiene la letra ñ—escrita exactamente igual que en castellano—y la podemos encontrar en muchas palabras de uso común, como ñëw (venir), bëñ yi (dientes) o muuñ (sonrisa).

Lo curioso de encontrar la letra ñ en el alfabeto wólof es que, así como en las lenguas indígenas de Latinoamérica este fenómeno se explica a través de la colonización española y la adopción de la escritura castellana, el wólof y el español no tienen un vínculo histórico o de influencia lingüística aparente.

Parecidos fonéticos

Lo cierto es que, para las personas que hablan wólof, aprender a pronunciar castellano correctamente resulta relativamente fácil, pues compartimos la gran mayoría de los fonemas. Lo mismo ocurre con las personas hispanohablantes que hablan wólof: salvo por pequeñas variantes, tenemos en común los sonidos más fuertes de cada idioma—RR, J, Ñ, CH—que son, a su vez, los que resultan más complicados para los que parten de otras lenguas como el francés o el inglés.

Más allá de la fonética, resulta cuanto menos curioso encontrar expresiones comunes entre el wólof y el español, como por ejemplo “amoul xoorom”, que literalmente significa no tiene sal, pero que se usa, al igual que en castellano, para referirse a una persona sin gracia, sosa; o refranes como: “kou beggue accra, ñeme cani” que correspondería a nuestro “el que quiera perro que aguante las pulgas”.

Fuentes:

Carol Olona. BBC Noticias. http://www.bbc.com/mundo/noticias-38214016

William Zimmerman. Como ler em wólof. www.wolof.com.br

Anshuman Pandey. 2011. Introducing the Wolof Alphabet of Assane Faye.